Reconozco que a mí deberían llamarme Lady Gastro. Ni el ardiente verano murciano, con sus asfixiantes temperaturas ni la terrible calidad del aire, hacen que disminuya mi apetito por conocer y saborear todo lo que se cuece, gastronómicamente hablando, por estos lares.
Murcia en verano no es para blanditos. Aquí se suda, se goza y se come como si los 40 grados de temperatura ambiente no fuesen con nosotros. El calor aprieta, sí, pero también despierta el hambre más sabrosa y la sed más hedonista. Y para eso, querida lectora o lector, tenemos novedades culinarias tan frescas como un mojito con hierbabuena recién cortada.
Los murcianos no se van del todo en verano. Y hacen bien, porque la ciudad se está llenando de locales que lo petan sin perder ese punto canalla que tanto nos gusta.
Pero vamos a centrarnos en la costa.
Costa y sabor: de La Manga al cabo más fino
En la playa murciana no solo se viene a enseñar palmito y a esquivar medusas. Este verano, los nuevos restaurantes traen más curvas que la carretera de Calblanque.
PuertoFino – Cabo de Palos
Una joya mediterránea donde la cocina vuela alto con los pies descalzos. Pescado de lonja, atún rojo en tartar que quita el sentío y un arroz con bogavante que te reconcilia con la vida. La terraza, con vistas al mar y la decoración mediterránea, es un plus que no se dice, pero se nota.
Fanático Beach & Club – La Manga
Ubicado en primera línea de mar, Fanático Beach ha aterrizado este verano con ganas de comerse a La Manga a bocados. Ideal para desayunos, comidas, tardeo y cenas bajo las estrellas, este chiringuito combina ambiente relajado con un toque moderno y vistas que te susurran “no cojas el coche más”.
Lo que no te puedes perder
- Tapas marineras y marinera de tomate: una versión original del clásico de la costa, ligera y llena de sabor, que en TikTok dicen que tenía “unas vistas muy chulas”.
- Ambiente cool: música alegre, mobiliario claro y open-air vibes que conjuran el espíritu vacacional con mucha simpatía.
Bonus track: atardeceres, risas y sobremesas eternas
En Murcia, las sobremesas son religión y los atardeceres se celebran como fiestas patronales. Da igual si estás en una terraza urbana o en una calita escondida: el verano aquí es un festival de sabores, carcajadas y bronceados de “quiero y no puedo”.
Así que ponte la pamela, el ventilador de mano y las ganas de probarlo todo. Porque en Murcia, cariño, el verano se come a bocados.