El antiguo lavadero del Balneario de Leana inspira la experiencia gastronómica ‘Pollock’ en Fortuna

Imagen de Concha Alcántara

Más de 80 personas participaron el pasado sábado en ‘POLLOCK’, una experiencia gastronómica inmersiva celebrada en el histórico lavadero público de Fortuna y el Balneario de Leana, una propuesta que agotó el aforo previsto y volvió a convertir el patrimonio del municipio en escenario de una cita donde gastronomía, arte, música e historia se dieron la mano.

La iniciativa, organizada por la marca de eventos experienciales YAAAS Gastro y promovida por el Ayuntamiento de Fortuna dentro de la segunda edición de ‘Tempus Fortuna’, ofreció una velada inspirada en el universo creativo del pintor Jackson Pollock, tomando como punto de partida la libertad expresiva del artista y la técnica del dripping. El resultado fue una experiencia sensorial que dejó al público entusiasmado y con ganas de descubrir nuevas propuestas.

Como es habitual en los eventos organizados por YAAAS Gastro, los asistentes fueron convocados en un punto de encuentro sin conocer el destino final. Siguiendo las pistas facilitadas por la organización, llegaron hasta el antiguo lavadero público situado junto al Balneario de Leana, uno de los complejos termales más antiguos de España, cuyas aguas mineromedicinales han sido aprovechadas durante más de veinticinco siglos por distintas civilizaciones.

La experiencia arrancó precisamente en este espacio patrimonial con la aparición de una antigua lavandera, interpretada por la actriz Myriam Villalobos, quien dio la bienvenida a los participantes introduciendo uno de los conceptos centrales de la noche: la mancha. A través de referencias al antiguo oficio de lavar ropa, anécdotas y relatos inspirados en la historia del balneario, el personaje fue enlazando el pasado del lugar con el imaginario artístico de Pollock.

La escenografía desempeñó un papel protagonista durante toda la velada. La decoración reprodujo las manchas, trazos y explosiones cromáticas características del expresionismo abstracto, transformando cada rincón del espacio en una extensión del universo creativo del artista estadounidense. La mantelería se convirtió en auténticos lienzos y el menú fue presentado sobre grandes latas de pintura, acompañadas por brochas que actuaban como originales centros de mesa.

También los asistentes formaron parte de la puesta en escena gracias al dress code «COLOR VS BN», una propuesta que invitaba a jugar con el contraste entre el blanco y negro y las explosiones de color. Los estilismos elegidos transformaron al propio público en una gran obra colectiva inspirada en el expresionismo abstracto.

Una obra de arte

La propuesta culinaria fue diseñada por Chin Chín Estudios, proyecto formado por Amor González y Ana Ballester, que planteó una cena en formato cóctel de pie concebida como una experiencia artística y sensorial.

El recorrido gastronómico comenzó con un fresqueo maridado con Rosado San Simón 2025, de García Carrión Bodegas 1890, seguido por una estación de producto local compuesta por salchicha de pellizco, blanco, chorizo, almendras de la casa, queso de cabra granadino murciana y panes artesanales de Pan Moreno.

Uno de los momentos más llamativos de la noche fue la estación de hummus con verdura, concebida visualmente como un auténtico cuadro de Pollock. La mesa se transformó en lienzo y el hummus en pintura, eliminando el emplatado tradicional para invitar a los asistentes a interactuar directamente con los alimentos, del mismo modo que el artista trabajaba sobre sus obras. Esta creación, desarrollada por Chin Chín Estudios, fue una de las más fotografiadas y comentadas de la velada por su capacidad para fusionar la estética artística con la experiencia culinaria.

El menú continuó con patatas, crème fraîche, huevas de salmón, pepinillos y chalota, maridadas con Estrella de Levante; berenjena glaseada con queso de cabra y menta, acompañada por Estrella de Levante Reserva 60 Aniversario; gildas de boquerón, pimiento asado y huevo de codorniz, armonizadas con En Contacto 2023, de Dobledeperez Microbodega; croquetas de pollo asado con romesco, servidas junto a Infiltrado 2024, de Casa de la Ermita; y tortillas de maíz al carbón con chato murciano, crema de aguacate y cebolla roja encurtida con cítricos, maridadas con Pino Doncel Black 2024, de Bodegas Bleda.

Como cierre, los asistentes degustaron una trufa de chocolate y nectarina acompañada por Amatus 2023, también de Bodegas Bleda. Todo el recorrido gastronómico estuvo acompañado por pan artesano de Pan Moreno y guiado por el sumiller Ismael Galiana, encargado de conducir los maridajes con cervezas Estrella de Levante y vinos de la DOP Jumilla.

Arte, reivindicación y participación colectiva

La narrativa de la experiencia fue avanzando a través de distintas intervenciones artísticas. En una de ellas apareció el espíritu de Jackson Pollock, quien invitó a los asistentes a reflexionar sobre la improvisación, la libertad creativa y la importancia de abandonar las normas para dejar espacio a la intuición.

Durante su intervención propuso un brindis «por el arte, que es la expresión de aquello que no sabemos decir con palabras», «por la imperfección, porque todos somos bellos» y «por las manchas», animando al público a expresar sus emociones, abrazar tanto sus luces como sus sombras y reconocer que todos poseen la capacidad de crear cuando encuentran su forma de expresarse y se permiten fluir.

La noche culminó con la aparición de Janet Sobel, artista pionera de la pintura por goteo e influencia directa en la obra de Pollock. A través de una intervención reivindicativa, el personaje puso en valor el papel de las mujeres en la historia del arte y recordó cómo su aportación a esta técnica permaneció durante años en un segundo plano.

Posteriormente, Sobel dejó de ser únicamente narradora para convertirse en un lienzo vivo dentro de una performance colectiva. Mediante una dinámica de socialización, los asistentes participaron en una acción artística donde el cuerpo se transformó en soporte creativo y distintos elementos inspirados en el universo gastronómico sustituyeron a la pintura tradicional, convirtiendo las manchas en un símbolo de creatividad, diversidad y expresión compartida.

Durante toda la velada, la ambientación musical corrió a cargo de Deejay Josman, cuya sesión experimental combinó referencias musicales de la época de Pollock con sonidos contemporáneos y música experimental, contribuyendo a crear una atmósfera envolvente y en constante transformación, en sintonía con el espíritu libre y espontáneo del evento.

Con esta nueva edición gastronómica de ‘Tempus Fortuna’, el municipio continúa consolidando una programación que conecta patrimonio, cultura, gastronomía y creatividad mediante propuestas innovadoras que permiten redescubrir la esencia de Fortuna desde nuevas perspectivas.

Los eventos experienciales de YAAAS en Fortuna, organizados por la agencia Lalumier Eventos & Comunicación, están promovidos por el Ayuntamiento de Fortuna y cuentan con la colaboración de Estrella de Levante, Vinos DOP Jumilla, Chin Chín Estudio, Fornet, Ismael Galiana, Pan Moreno, Balneario de Leana, Complejo Hostelero La Fuente y la Cofradía San Juan Evangelista de Fortuna.


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